Posted by on 19/01/2016

En primer lugar deberíamos definir que es la auditoría de cuentas. Según es definida por la propia ley que la regula (Ley 22/2015, de 20 de julio, de Auditoría de Cuentas):

1. Se entenderá por auditoría de cuentas la actividad consistente en la revisión y verificación de las cuentas anuales, así como de otros estados financieros o documentos contables, elaborados con arreglo al marco normativo de información financiera que resulte de aplicación, siempre que dicha actividad tenga por objeto la emisión de un informe sobre la fiabilidad de dichos documentos que pueda tener efectos frente a terceros. (Art. 1 de la LAC)

2. La auditoría de las cuentas anuales, que consistirá en verificar dichas cuentas a efectos de dictaminar si expresan la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la entidad auditada, de acuerdo con el marco normativo de información financiera que resulte de aplicación. (Art. 4 de la LAC)

 

3. La auditoría de cuentas tendrá necesariamente que ser realizada por un auditor de cuentas o una sociedad de auditoría, mediante la emisión del correspondiente informe y con sujeción a los requisitos y formalidades establecidos en esta Ley. (Art. 1 de la LAC)

En segundo lugar necesito un auditor – externo – porque en España la auditoría resulta obligatoria para las empresas que cumplan ciertos requisitos, comprendidos en el artículo 263 del Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital (TRLSC):

Es decir, las Cuentas Anuales tienen que ser revisadas por auditor de cuentas salvo las que durante dos ejercicios consecutivos reúnan, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, al menos dos de las circunstancias siguientes:

a) Que el total de las partidas del activo no supere los 2.800.000 euros.
b) Que el importe neto de su cifra anual de negocios no supere los 5.700.000 de euros.
c) Que el número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio no sea superior a cincuenta.

Es competencia de la junta general de la Sociedad, antes de que finalice el ejercicio a auditar, nombrar su auditor de cuentas, por un periodo inicial que no podrá ser inferior a tres años ni superior a nueve. Una vez finalizado este periodo, podrán realizarse renovaciones por periodos máximos sucesivos de tres años.

No obstante, la Ley de Auditoria de Cuentas establece la obligación de auditoria de cuentas, en todo caso, de ciertas empresas:

  • Que tengan por objeto social la actividad del seguro privado. 
  • Que emitan valores admitidos a negociación en mercados secundarios oficiales de valores o sistemas multilaterales de negociación.
  • Que emitan obligaciones en oferta pública. 
  • Que en el ejercicio económico hayan recibido subvenciones superiores a 600.000 euros de las Administraciones públicas. 
  • Que los servicios prestados a las Administraciones Públicas superen los 600.000 euros y supongan más del 50% de la cifra de negocio. 
  • Que se dedique de forma habitual a la intermediación financiera (inscrita en el registro del Banco de España).

También están obligadas aquellas que sociedades que, aun no estando obligadas a ello, lo solicitara dentro de los plazos establecidos al menos un 5% de su capital social o por mandamiento judicial.

No siempre es obligatorio auditarse pero ¿Es recomendable hacerlo de forma voluntaria?

¿Y yo que voy a decir si me dedico a ello? pero, en cualquier caso, la gran ventaja es que las información contable/mercantil facilitada a terceros (bancos, proveedores, futuros socios, etc.) es más fiable. Puede ser, en definitiva, una diferenciación respecto a posibles competidores a la hora de competir por un mismo contrato. En el caso grandes empresas, en caso de ofertas similares, pueden ver con buenos ojos que la información de solvencia esté avalada por un informe de auditoría de cuentas.

También una mejor información financieras puede ayudar a una mejor toma de decisiones, mejora del control interno, limitación de fraudes e ilegalidades por parte de empleados, etc.

Es obligatorio contar con un Auditor cuando así lo establece la Ley:

  • El balance debe auditarse cuando vaya a servir de base para…

… el aumento de capital con cargo a reservas,

… la reducción de capital para compensación de pérdidas,

… e informar a los accionistas de sociedades que proyectan su fusión con otra o su escisión.

Por otro lado la nueva LAC aprobada en julio del 2015 introdujo la sustitución de la figura del auditor de cuentas por la del experto independiente, entre otros, en los siguientes casos…

… la determinación del valor razonable en los caso de transmisión voluntaria por actos intervivos y transmisiones mortis causa,

… la elaboración de un informe sobre el valor razonable de las acciones de la sociedad anónima en el supuesto de exclusión del derecho de preferencia en los casos en los que el interés de la sociedad así lo exija,

… la determinación del valor razonable de las acciones o participaciones sociales de la sociedad a falta de acuerdo entre la sociedad y el socio.

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