Posted by on 06/03/2016

Si un perito al enfrentarse a un informe se observan los principios de la tauromaquia estaríamos en presencia de un auténtico experto, como lo conciben los verdaderos profesionales, a saber: torear (dictaminar) es… parar, templar y mandar.

Parar“, que estrictamente hablando debiera ser pararse, es el primer mandamiento de un perito valiente, porque debe estar con los pies “clavados en la arena” cuando se pone delante de jueces, fiscales y abogados respondiendo a sus preguntas.

En el verbo “templar” se condensa el acoplamiento al ritmo y a la fuerza con que es embestido sobre los aspectos más conflictivos de su informe; acoplamiento que se manifiesta en una forma de responder a las preguntas que pasa tersa, suave, serena, como marcando los movimientos de una partitura profunda, y alegre a la vez, sin que eventuales puyas logren ni siquiera incomodarle.

Mandar” es dominar el tema sobre el que se ha dictaminado, estar por encima de su complejidad, de su dificultad, no ser víctima del engaño de otros peritos, entender su comportamiento, casi psicoanalizarlo para comprenderlo y, a veces, hasta ayudar al juez para que acepte el dictamen como cierto.

Y que Dios reparta suerte…

Recreación de CLASE INAUGURAL DE LA CÁTEDRA LIBRE DE TAUROMAQUIA “DR. HERMÁN BRICEÑO FERRIGNI” (Hernán López Añez) (pag. 10-11)

Barra separacion

Publicado el 3/6/2009 en www.economiaforense.org

Comments

Be the first to comment.

Leave a Reply


You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*